Cap. 85: La profecía
Una extraña e inmensa maquina atraviesa el cielo de la silenciosa Olavarría, pasa con indiferencia por encima del comedor que era utilizado como refugio, el cual humea y arde envuelto en llamas como si fuera un holocausto, aunque en esencia eso ha sido, nadie parece haber escapado de la explosión causada por el hijo del Tirano.
—Los humanos son tan fáciles de controlar, solo hay que darles un poco de poder y pronto estarán tan hambrientos de más que se vuelven capaces de todo —susurra el líde