Cap. 38: Protector
Sentada en el asiento trasero del coche negro que ha pasado a buscarlos por su apartamento, Sofía se refriega las manos con nerviosismo, y no solo por la sensación de inseguridad que siente al pensar que esa gente podría haber entrado a su hogar estando ella dentro. Si no también por la idea de ir a vivir quién sabe por cuanto tiempo a la casa de Santiago, la cual según ha visto por la dirección que han tomado, que no se refiere a la Villa a la que ella fue cuando se casaron.
—No estoy muy segur