—Me estás lastimando —se quejó ella con una mueca de dolor.
Solo entonces Theron miró la herida. La soltó al instante, pero volvió a acercarse, invadiendo su espacio.
—Dime qué fue eso —siseó.
De repente, Eryndra ya no pudo hablar. No por la confusión, sino porque de pronto nada parecía estar bien.
La imagen de Theron se volvió borrosa. El aire se sintió demasiado caliente para respirarlo mientras la consciencia comenzaba a abandonarla lentamente.
—Yo... —su voz se apagó mientras su pecho subía