Mauricio dejó de lado la balanza y retiró el abanico que Valeria sostenía frente a su rostro.
Las pestañas de Valeria temblaron levemente mientras levantaba la mirada hacia él, su rostro radiante lucía una suave sonrisa.\N—Mau, ¿te parece bonito? —preguntó.
—Muy bonito, —respondió Mauricio, su voz ligeramente entrecortada.
Ella lucía cautivadora en su vestido de novia, capturando completamente su corazón y disipando al instante cualquier rastro de enojo o desagrado que él hubiera sentido.
Valeri