Durante los años que Mauricio mantuvo una relación con Irene, la acompañó en viajes por todo el mundo, asistió a sus conciertos y le obsequió todo tipo de regalos...
Sin embargo, no supo en qué momento exacto, aquel toque de ternura que guardaba en el fondo de su corazón, se desvaneció por completo.
Siempre tenía la sensación de que su amor por Irene no era lo suficientemente profundo, creía que casarse mejoraría las cosas, así que le pidió a Adrián que preparara un anillo, planeando proponerle