-Tienes suerte de estar a salvo
-¿Cómo podía culparme?- sonrió Dorian- estuve frente a sus narices todo el tiempo
-Pero mira ahora quien si esta feliz- sonrió Azure
-¿la dejaste segura?
-No estará mas segura en otro lugar, que allí.- le explico la pequeña, describiendo con lujo y detalle lo acomodada que era la cueva, y lo lejos que estaba de las dos cortes
El alivio y la felicidad eran sentimientos vivos en el rostro del chico
Teles sonrió satisfecha de verlo así. -Ahora – anuncio ella – ahora