Capítulo 23. Bienvenido a mi mundo.
Nick gruñó mientras era arrastrado por Benjamín escaleras abajo, el vibrador en su interior se movía con ímpetu, Nick pensaba que iba a explotar de placer de un momento a otro. Sin embargo, Nick se quedó de piedra al ver el sótano, el lugar que él catalogó como “inhabitable” pocos días atrás.
Benjamín se paró detrás del muchacho, llevó sus dos grandes y fuertes manos a los hombros del joven y le susurró a su oído.
—Bienvenido a mi mundo, Nick…
Nick tragó el nudo formado en su garganta, deslizó