Mundo ficciónIniciar sesiónLa ducha fue idea de Marcos.
Media hora después del llanto, Valentina seguía apoyada en la encimera con los ojos secos pero el cuerpo todavía en ese estado de después, que es cuando los músculos han dejado de sostener la tensión pero el peso sigue ahí sin que nada lo haya resuelto realmente. Marcos la miró desde el otro lado de la cocina.
—Ven —dijo.
—¿A dónde?
—Arriba.







