Capítulo 6.2: Fatídico encuentro.
Al ver que el oficial no sabía como reaccionar, Vail soltó una risita.
―No se preocupe, no diré nada ―
―Usted no es quien me preocupa ―dijo Dante entre dientes
―Tampoco le diré nada al viejo ―
Ante sus palabras, Dante no pudo evitar sonreír divertido antes de cederle el paso, por lo que, juntos, se apresuraron a alcanzar a Anna y a Sandrine, quien, tras visitar a su madre, lucía completamente diferente.
Ahora, sus ojos brillaban y eran acompañados por una radiante sonrisa.
―Mi cuñada, Aurora, v