Capítulo 3: Argider.
― “¡Hola! Me llamo Argider” ―gruñó el lobo con alegría, aunque con tono suave y algo perezoso ― “Esta vez nadie se interpondrá entre nosotros y por fin seremos uno mismo, tal y como debió haber sido desde el principio” ―
― “No lo creo Argider, hice cosas horribles en el pasado, creo que… Solo te han enviado a morir” ―
― “Te equivocas, pues si bien Aníketos dijo que seríamos juzgados, dijo que nuestra muerte sería descartada como penitencia, dijo que, una vez que supiera toda la verdad, se elegi