Capítulo 23.2: Limpiando un nombre.
Ante sus palabras, todos dirigieron su mirada hacia el atril, donde, para pedir silencio, Alastor alzó levemente su mano derecha.
Acatando la silenciosa orden, los lobos de ambas manadas guardaron silencio.
―Muchas cosas han pasado estos últimos meses ―comenzó Alastor ―Y aunque no todas fueron cosas buenas, muchas cosas cambiaron… ―
Aquella noche, Alastor volvió a abrir su corazón ante la gente de Loto de Luna y Luna Azul.
Dado a que muchos en Luna Azul no conocían su historia completa, Alastor