LAURA TORRES
Al llegar las cuatro de la madrugada nos dormimos. Ángel decía no tener sueño y mi cuerpo era la excusa perfecta para Intentar encontrarlo. Fue la noche en la que más veces lo hicimos y en la que me sentía incapaz de mover un solo músculo. Creía que sería imposible levantarme temprano para ir a ver a mi padre... otra vez. Cuando nos dormimos lo hicimos demasiado agotados para poder continuar. No sé cómo podría adaptarme a su ritmo, creo que jamás lo lograré.
Desperté siendo las do