Oliver condujo hacia casa mientras reflexionaba sobre todo lo que había sucedido. No entendía por qué había besado a Ashley o quizás no quería admitir que sentía algo profundo por ella. Estacionó el coche frente a la mansión y aún podía saborear el dulce beso de ella. No podía dejar de pensar en eso. Estaba dispuesto a entrar y subir directo a su habitación, pero la presencia de Stefany se lo impidió.
Vestía una bata roja y sostenía un vaso lleno de bebida en una de sus manos. Lucía desgastada,