El corazón de Ashley latía tan descontroladamente que pensó que sufriría un infarto. Sus ojos comenzaron a lagrimear en la misma medida en que Oliver se acercaba a ella. Oliver estrechó los ojos peligrosamente, mirando a Valentina y luego volviendo a mirarla.
— ¡Oliver! —Valentina sonrió al verlo, feliz de verlo. Pero Oliver no se atrevió a acercarse a la niña.
Ashley quedó asombrada y con miedo cuando se dio cuenta de que ya había una conexión entre ellos dos y que Valentina parecía gustar de