El dolor desbordaba por los ojos de Ashley. Lloró en silencio durante todo el camino. El conductor del coche la miraba con pena, pero no se atrevió a preguntar qué le causaba tanto sufrimiento.
Ella estaba dispuesta a empezar de nuevo, incluso si era en la misma ciudad donde había sufrido tanto. Cuando aceptó volver a Las Vegas, creía que sería mejor que la última vez, pero la vida no estaba dispuesta a cumplir su petición, poniendo a Oliver nuevamente en su camino. ¿Cuál era la probabilidad de