El sonido de la tiza sobre el enorme pizarrón de aquella aula, la sacaba a ratos de sus pensamientos. Toda su vida, Rhaena había sido humillada y despreciada por su propia madre y la protegida de esta. Recientemente, finalmente había sabido que la infame ex prometida de su esposo, no era nadie mas que su verdugo de infancia, Alexia D´Angelis. Aun recordaba a aquella chiquilla sumamente altanera y demasiado crecida que siempre la maltrato, incluso llegando a orillarla a pensar en la muerte como