Nombre… — dijo apretando sus manos — es dulce y formal, pero a la vez una fragancia salvaje… erótica — la miró de arriba abajo — igual que tu…
Jaja — dijo con sarcasmo.
¿Usted que dice señor Stone? — dijo Paul, sirviéndose una copa y alcanzándole otra a Eleanor. Esta se sonrojó un poco cuando Carlisle se acercó a su cuello y aspiró profundamente el perfume, acariciando suavemente la base del cuello con su nariz. Eleanor estuvo a punto de tirar la copa. Los demás los miraban sonrientes, salvo po