Terrenos peligrosos.
Narrador-Omnisciente.
Chelsea entró a la oficina de su jefe, necesitaba que atendiera esa llamada.
Adrian no estaba al celular. Tampoco estaba revisando planos. Estaba de espaldas a la puerta, junto al ventanal, con el saco colgado en una silla, la camisa ligeramente desabotonada y arremangada, dejando ver el contorno de sus fuertes brazos, con la corbata floja mientras se asomaba parte de su fornido pecho. En su mano, un vaso de cristal con un líquido ámbar que reflejaba las luces de la ciu