Capitulo 18: "solo di mi nombre y estare ahi" (parte dos)
Estaba concentrada en mi práctica con los choques eléctricos, el poder que más me costaba dominar. El zumbido constante en mis manos me recordaba lo lejos que aún tenía que llegar. Los choques eléctricos eran impredecibles, a veces demasiado débiles, otras veces demasiado intensos. Era como intentar domar un animal salvaje: no lo controlas del todo, pero aprendes a trabajar con él. Connor estaba a mi lado, observando y guiándome. Tenía ese poder también, y sus consejos me eran más valiosos de lo