Capítulo 8. Un padrino peligroso
Mikhail Kasparov era un hombre implacable.
Cruel, siempre que fuera necesario.
Mujeriego y en absoluto romántico, había cerrado sus puertas al amor hace muchos años.
Demasiados.
Con un secreto oculto en su pasado y un plan para su futuro.
Un hombre sediento de poder, de ganar influencias, al precio que fuera.
Pero se sentía demasiado culpable por haber fallado a su nueva esposa, con el honor herido, con una deuda aún sin pagar.
No sólo Jasha se le había escapado en las narices, dejándolo mal p