Capítulo 37. Una promesa
Agnes viajó a Turquía con un mal presentimiento. Algo en todo ese asunto le olía fatal.
Se trataba de convencer a sí misma de que, tal vez, era la sensación horrible de estar, después de tantos meses juntos, lejos de Mikhail, en una tierra en la que su madre se había esfumado del mapa, y con una misión asignada por el propio jefe de la organización.
Un paso en falso, y todo lo construido junto a Kasparov podría destrozarse. Incluso tener éxito en este trabajo, implicaba un riesgo, ponerse en l