Capítulo 15. Acertijos de por vida.
Desperté con un espantoso dolor de cabeza, por el que deseaba no seguir viviendo en ese momento, me levanté, pero me fue imposible mantenerme en pie, caí nuevamente y comencé a arrastrarme, intentando llegar a la cocina y tomar un poco de agua.
Miré a Sofía a lo lejos mirándome como si fuera un desconocido realizando una extraña hazaña, sus gestos mostraban hostilidad y un poco de lastima. Seguí intentando llegar a la cocina, pero finalmente me rendí. Sofía me levantó y me llevó a un pequeño si