Capítulo 11
El punto de vista de Caleb
El silencio en mi oficina solía sentirse como poder. Ahora se sentía como si el aire estuviera siendo succionado de la habitación por un vacío.
Me quedé de pie junto a los ventanales de piso a techo de la sede del Grupo Knight, mirando la ciudad que se suponía que era mía. Por primera vez en mi vida, sentí la altura del edificio no como un logro, sino como un precipicio.
Mi teléfono llevaba tres horas sonando. No lo había contestado. No podía. Cada llamada