Capítulo 92
La biblioteca de la Villa de Cristal era una habitación diseñada para hacer sentir pequeños a los hombres, pero aquella noche se sentía como una sala de guerra. El aroma a pergamino antiguo, tabaco cubano y un coñac de cien años flotaba denso en el aire, lo bastante espeso como para asfixiar a un hombre de menor categoría.
Julian Sterling permanecía junto al enorme escritorio de caoba. La luz de una única lámpara con pantalla verde proyectaba ángulos afilados y depredadores sobre su