Llegué al despacho de mi hermano sin demasiados ánimos ya que sabía que su reacción no sería buena, cuando le contase lo que tuviese que contarle. Y justo como pensaba así fue…
¿qué? – Preguntó atónito cuando le pregunté si él podría llevarme el divorcio.- Te vas… desapareces durante tres años justo después de que disparen a tu esposo y ahora