Trato de controlarme, marco a la recepción del edificio de Troy, esta vez al menos alguien responde.
―Buenos días ―responde Hans, uno de los porteros del edificio.
―Buenos días, Hans, soy Victoria, ¿Troy está en su departamento? ―Puedo notar como el amable portero se queda callado por unos segundos.
―Señorita Victoria, en efecto, el señor Bourke se encuentra en su pent-house.
―Gracias, Hans, hasta luego.
Nana Eva me observa apretando los labios. Tomo una bocanada de aire.
―Nana, me daré un