Sin preverlo, Arlet se levanta de su silla y me abraza, puesto que me encuentro sentado es algo incómodo, ella me retiene por mis hombros con cariño. Toma mi rostro entre sus manos y me habla:
―Troy, te has ganado mi admiración, respeto y cariño. En mi tienes una hermana. Ese inmenso amor que sientes por Tori es tan esplendido que me siento dichosa de que ames a mi amiga de esa manera tan única. Gracias por no dejar de amarla, por no abandonarla en el camino a pesar de que no te recuerda.