La bandera de cuadros negros y blancos ondea grandiosa, frondosa mientras cruzo la meta final. Grito de felicidad, de alegría, mi corazón dichoso se acelera emocionado, impresionado mientras golpeo el volante de mi auto Cruze con efusividad.
―¡Lo logramos, bebé, ganamos nuestra segunda carrera, lo logramos!
Doy otra vuelta por la gran pista de 5,922 kilómetros, sintiéndome poderosa y grande, entretanto escucho a través de mis audífonos como celebra mi equipo. Llevo dos carreras de once, s