Capítulo 33.
El aura se encontraba tan pesado que cualquiera que consiguiera moverse siquiera un poco podría ser considerado un súper dotado.
Braham se había concentrado en detener los ataques de Roman, para mantenerlo haciendo esfuerzo continuo y cansarlo,
El zarpazo de Roman casi da en uno de los ojos de Braham dejando una herida sutil por encima del párpado.
Braham comenzó a sentir una especie de quemazón recorrerle el ojo, eso no era normal, menos aún en batallas limpias como debería ser la lucha por el