Capítulo 21.
Elisa abre los ojos confundida ante el movimiento que siente.
Después de un encuentro tan apasionado con su ahora pareja, había caído rendida ante el cansancio.
Había sido su primera vez y jamás pensó que podría deshacerse y volverse a reunión en una sola pieza.
— ¿Qué sucede?— cuestiona ella confundida.
Pero su cabeza recargada en almohada fuerte y caliente, agregando el latido de un corazón que alcanzaba a escuchar perfectamente, le dijo dónde se encontraba.
—Tranquila —la voz profunda, segura