60. Sobre todo el hecho de que somos hermanos
Me sostengo muy fuerte apretando las manos en el borde del sillón.
Me siento muy incómoda y avergonzada. Por más que quisiera desaparecer o fingir que no está pasando, el calor en mis mejillas me delata, es imposible ocultarlo.
Bajo la cabeza, rehuyendo la mirada de Logan, tratando de analizar lo que acaba de pasar. Esta visión fue diferente porque tengo la certeza de que era yo. Era mi cuerpo y mi rostro y mis sentimientos por Logan. No era yo sintiendo y viendo a Analí. Era yo, éramos Lo