22. No puedes cometer el mismo error que yo
He revisado mi bandeja de entrada durante dos semanas y aún no llega nada.
Bajo las escaleras lentamente con la tristeza reflejada en los ojos.
Mamá está en la cocina. Un aroma diferente abre mis fosas nasales y despierta mis sentidos.
- Confites de naranja - dice mamá con una sonrisa.
- Confites de naranja? - repito tratando de recordar de qué se trata.
- Acércate, a veces el destino necesita del instinto y la voluntad para cumplirse. - no digo nada pero sé exactamente a qué se refiere. Me