Obviamente de mi parte no deseaba separarme de Rubí bajo ninguna circunstancia, pero de momento analizando la situación, sabía que no contradecir al Duque era más que apropiado y coherente, no me encontraba en la situación de decidir de alguna manera o dar mis condiciones, debido a que los favores que el Duque nos estaba brindando, eran de lo más desinteresadamente posible, así que debía agradecer su generosidad y continuar con lo que se estaba estableciendo en ese instante, lo que también me i