25. Dilemas del corazón
Monólogo de Marco
La lluvia seguía cayendo sobre Nápoles, como un reflejo del tumulto interno de Marco. Sentado en su oficina en la finca DeLuca, miraba por la ventana, absorto en sus pensamientos. Las gotas de lluvia golpeaban el vidrio, creando un ritmo hipnótico que lo acompañaba en su monólogo interno. El cielo estaba gris, y las nubes oscuras parecían pesar tanto como las preocupaciones en su mente.
“Todo esto está mal” pensaba Marco, mientras se pasaba una mano por el cabello, despeinándo