24. Decisiones difíciles
El Despertar de la Duda
El amanecer en Nápoles pintaba el cielo con tonos de naranja y rosa, mientras el sol se alzaba sobre el horizonte y bañaba la ciudad con su cálida luz. El jardín de la mansión DeLuca estaba sereno, con el rocío matutino brillando en las hojas y pétalos de las flores. El canto de los pájaros era el único sonido que rompía la quietud de la mañana.
Marco se levantó temprano, su mente aún cargada con los pensamientos y preocupaciones de la noche anterior. Decidió salir a cami