Mundo de ficçãoIniciar sessãoSe aferró de igual manera a su cuerpo, como si temiera caer una vez más en uno de sus tantos profundos y oscuros abismos invisibles; como si temiera perderse, ésta vez, para siempre.
— Ya encontrarás tu propio ángel, pequeña. —por fin, el nudo en su garganta se minimizaba un poco para dejarle murmurar con voz suave.
— Encontré uno hace mucho...
— ¿Por qué no le pediste que se quedara co







