¿Para qué voy a negar que la imponente presencia de mi hermanastro me vuelve loca? Y más, cuando estamos encerrados en una misma habitación y cabe la posibilidad de que suceda cualquier cosa de la que luego me arrepentiré.
—Mi linda hermanastra, ¿recuerdas que el día en que nos conocimos prometí que cuidaría de ti?
Yo sonreí. En ese momento él me dijo que yo era una niña y como hermano mayor me mantendría vigilada para que ningún chico se acercara a mí y me rompiera el corazón.
—Pensé que me od