Andy se notaba furioso, no le despegó la mirada al muchacho hasta que desapareció por completo.
—¿Qué hacía ese tipo sentado junto a ti? —cuestionó cuando quedamos solos.
—Estábamos hablando, ¿qué no lo viste? —respondí molesta. ¿Cómo se atreve a reclamarme delante de los demás?
—Raquel, te dije que no quiero que nadie se te acerque, estás muy pequeña para que tengas novio. —Expresó con fastidio, también me percaté que sus manos estaban formadas en un puño.
—¿Dónde has estado? Dijiste que no me