LORETTA
Un dolor sordo me atravesó por todo el cuerpo al sentir que la vida volvía a mí. La imagen de mi madre se desvaneció lentamente y se transformó en una silueta que flotaba sobre mí. Mi vista era borrosa, así que supuse que era la muerte que venía a llevarme al seno de mis padres. Sus cálidas manos me acariciaron el rostro y, en un susurro, la figura habló.
"¿Estás bien, Loretta?"
La voz. Me sonaba familiar. Me recordaba a alguien. Alguien que no debería estar aquí. Miré a mi alrededor y