LORETTA
Ser rechazada por tu pareja fue el mayor dolor del universo. Un sufrimiento que, de alguna manera, se me había escapado. Un rechazo mutuo nunca estaba escrito en los libros, porque ser rechazada siempre era unilateral. No estaba segura de qué esperar. ¿Desamor? ¿Dolor físico? No es que me importara. Mi corazón ya estaba roto. Mi cuerpo ya dolía. La cuerda proverbial que antes se apretaba se aflojó. Sentí que las emociones extrañas que flotaban en el aire hacía apenas unos momentos se de