El vuelo fue tranquilo.
Camila apenas habló con nadie durante el trayecto. Pasó parte del tiempo mirando por la ventana, observando las nubes que se abrían como extensiones suaves sobre el cielo. No pensaba demasiado; simplemente dejaba que su mente se moviera con la misma lentitud con la que el avión avanzaba sobre el mapa invisible del aire.
Había algo en los viajes que siempre le había gustado: ese instante intermedio en el que uno ya no pertenece al lugar de donde salió, pero tampoco ha lle