Capítulo 22 Beso.
Carlos estaba frente a Felipe, viendo como sus ojos brillaban, una mezcla perfecta de amor y furia, egoísmo y sacrificio, perdón y venganza, así era el rubio, podía ser tan débil como un niño y a la vez más valiente que el propio sicario, porque realmente debía tener valor para odiar en silencio, pedir perdón y clemencia por personas que solo deseaba ver muertas, todo para que otro fuera feliz.
Carlos fue muy consiente de como su mano se levantó y acaricio la mejilla de Felipe, había estado soña