83. Una Noche Inquieta
Esa noche, la luz de la habitación del hospital brillaba suavemente. El sonido del monitor cardíaco latía suavemente al lado de la cama. Dafe se sentó en una silla, sosteniendo la mano aún débil de Angie. La mujer parecía dormir, pero de vez en cuando su rostro se arrugaba por las náuseas.
"Cariño, trata de relajarte, ¿sí? Estoy aquí", susurró Dafe suavemente mientras le acariciaba la frente, que estaba cubierta de sudor frío.
Pero poco después, Angie comenzó a inquietarse. Su cuerpo se sentía