Punto de vista de Eliana
Scott podría haber estado actuando raro por las razones que mencionó, pero me di cuenta de que había algo más. Algo le molestaba y no sabía qué era. Lo observé durante unos minutos hasta que me asaltó un bostezo.
"Buenos días, papi", saludé entre bostezos.
"Buenos días, cariño. ¿Cómo estás?", preguntó. Como si no supiera ya la respuesta... Bien y bien follada.
Como siempre, me había pedido que me levantara de la cama y me preparara para la escuela. No tenía pensado obedecer. Finalmente aceptó mi decisión y me pidió que descansara lo suficiente. "Hoy llegaré temprano a casa". Esas palabras sonaron mucho a promesa; no podía esperar.
Fue al baño y me uní a él unos minutos después. Me alegro de haberlo hecho y de no haberle hecho caso al principio.
Pensé que ser follada duro contra la pared era increíble. O sea, fue... La fuerza de sus embestidas me hizo golpear la columna contra la pared. El agua lo hacía aún mejor, el sonido, el chapoteo. Mi coño se sent