Capítulo 22: Inesperado reencuentro.
El café esa mañana tenía un aroma fuerte. Las rosas blancas, parecían resplandecer bajo los rayos del sol, y la brisa matutina llevaba un ligero olor a tierra humedecida, los pájaros cantaban hermosamente, y Bernadette ya se hallaba lista para un nuevo día. Había recibido el aviso de su “castigo”; iría a ayudar como parte de un voluntariado a un orfanato que no se encontraba muy lejos del castillo de Devonshire. Terminando su desayuno, subió al auto que ya la estaba esperando, y se encaminó hac