Capitulo 12

Rodrigo Cerna estaba sentado cerca de su escritorio en una pequeña oficina. El exceso de

muebles y periódicos usados le daban un aire mucho más pequeño, solo había un espacio

donde se podía caminar con libertad y se encontraba frente a la puerta. Rodrigo jugaba con un

habano, lo pasaba por sus dedos. Primero de la mano izquierda, era zurdo, y luego de la mano

derecha. El habano era solo un objeto de distracción hasta que decidiera fumarlo. Ese día

llegará una vez haya asesinado a la persona que
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