La auditoría fue solo el principio. El diagnóstico. Lo que siguió fue la cirugía. Y Charles no usó bisturí fino. Usó un hacha.
La orden era clara, aunque nunca se puso por escrito. “Realineación estratégica del talento”. “Optimización de recursos humanos”. Eufemismos vacíos que todos entendían. Significaba: limpieza.
Comenzó en la cima. Los vicepresidentes que habían apoyado a Alexander en la junta de confianza. Uno por uno, fueron llamados a la nueva oficina del CEO. Las reuniones eran breves.