El primer contacto de sus labios no fue suave. No fue una exploración tímida. Fue una colisión.
Una colisión de meses de deseo reprimido, de confusión no resuelta, de emociones que habían sido enterradas vivas y que ahora salían a la superficie con la fuerza de un volcán que había estado dormido demasiado tiempo.
Alexander hundió sus manos en el cabello de Olivia, tirando suavemente para inclinar su cabeza hacia atrás, profundizando el beso con una urgencia que era casi desesperada. Olivia resp