CAPITULO 23: OPORTUNIDAD.
Hayami miró su reloj que tenía en la muñeca y se levantó del pequeño escritorio que tenía en su habitación, levantó de la mesa nuevamente sus llaves y bajó las escaleras, pero antes de salir, la madre de esta la detuvo.
—Hija, ¿a dónde vas?
—Saldré, mamá, con...
Pensó que si le decía que saldría con el hombre que la había dejado plantada y que había convertido en objeto de burla a su familia, se enojaría al extremo.
—Con una amiga.
Terminó la frase Hayami mientras jugaba con sus manos la llave d