CAPÍTULO 10 : VERDADEROS MOTIVOS.
La noche había caído completamente; había un silencio en la casa. Hayami estaba en su cuarto recostada. Después de suspirar, esta se levantó pensando que ya le había dado el suficiente tiempo a su hermana para que se tranquilizara y así pudiera explicar qué había pasado, ya que no entendía nada. Salió de su habitación acercándose a la de Isabel; no tocó, simplemente abrió la puerta, mirando a Isabel sentada en su tocador, peinándose el cabello que heredó de su padre.
—¿Qué pasó? No entiendo.
Isa